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Terapia Psicológica

     

     

    Depresión: cuando vivir duele

    Por Orlando Martínez Malagón.

     

    “¿Ud. me pregunta qué anda mal? ¡Oh, doctor! Es bien sencillo: todo y nada”.

     

     

    Todos, en algún momento, nos hemos sentido tristes. Pero cuando la tristeza alcanza niveles asfixiantes, un vacío se apodera de nuestro ser, experimentamos soledad, pensamos que somos los únicos que sienten que el mundo está loco, que nuestros familiares no nos comprenden, que la generación "moderna" es desgastante, que el egoísmo carcome el alma, que la vida no tiene sentido, que no hay dios que sea capaz de animarnos, que acaso nunca debimos nacer, sentimos un cansancio que el descanso no quita, no podemos entender lo que pasa a nuestro alrededor, queremos llorar fácilmente, llegamos a creer que “la vida no vale nada”,  vemos “todo negro”, en resumen ¡estamos deprimidos!

     

     

    ¿Qué es la depresión?

     

     

    Anteriormente llamada melancolía, la depresión es uno de los padecimientos psicológicos más frecuentes de nuestro tiempo. La depresión es una enfermedad que altera el estado de ánimo y nivel de energía. Esta condición se caracteriza por los siguientes síntomas:

     

     

    • Estado de ánimo persistentemente triste, ansioso o “vacío”.
    • Pérdida de interés o de placer en pasatiempos que antes se disfrutaban, incluyendo el sexo.
    • Aumento o pérdida de peso.
    • Insomnio, despertar muy temprano o dormir más de lo necesario.
    • Disminución de energía, fatiga o decaimiento.
    • Sentimientos de culpa, inutilidad o incapacidad.
    • Sensación de desesperanza o pesimismo.
    • Dificultad para concentrarse y tomar decisiones.
    • Síntomas físicos que no responden a tratamiento, tales como dolor de cabeza, diarrea o estreñimiento, dolor, etc.
    • Pensamientos sobre la muerte o el suicidio; intentos de suicidio

       

     

    ¿Qué NO es la depresión?

     

     

    • No es un estado de ánimo triste pasajero,
    • No es una señal de debilidad personal, flojera, o una condición que uno pueda alejar a voluntad.
    • No es algo de lo que debamos tener vergüenza.
    • Estar deprimido no significa “estar loco”.
    • No es una enfermedad incurable.

     

    ¿Porqué nos deprimimos?

     

     

    Sabemos que en el cerebro de la persona que se deprime se produce un cambio químico que ocasiona un estado de ánimo triste, desesperanzado o decaído. Algunas formas de depresión son genéticas, lo que indica que alguna vulnerabilidad biológica puede heredarse. Por otro lado, las situaciones difíciles y estresantes de la vida, como el quedarse sin trabajo, una relación problemática, problemas financieros o cualquier cambio indeseable un la forma de vivir pueden hacer que uno se deprima. Los cambios hormonales de la mujer al poco tiempo después de tener un bebé pueden causar depresión. Muchas personas que son muy ansiosas o sufren crisis de angustia se deprimen. Las bebidas alcohólicas, las drogas como la cocaína y la marihuana y algunas medicinas recetadas (medicina para controlar la presión arterial, remedios para calmar los nervios, medicina ansiolítica y píldoras anticonceptivas) pueden causar depresión. Algunas personas con anemia, falta de hormona tiroidea, enfermedad del corazón y cáncer pueden presentar síntomas de depresión. Las personas que aparentan no tener ningún problema en absoluto también pueden deprimirse.

     

     

    ¿Hay solución?

     

     

    La condición depresiva puede superarse con la ayuda de un profesional. En algunos casos es necesario el uso de medicamentos antidepresivos; en otros, basta con apoyo psicológico. Lo mejor es la combinación de ambos. Existen diversas técnicas psicoterapéuticas que han demostrado su efectividad en el tratamiento contra la depresión.

     

     

    ¿Qué pueden hacer los familiares y amigos de la persona deprimida?

     

     

    Lo más importante para el deprimido es la comprensión y apoyo de sus familiares. Estas son algunas cosas que pueden hacer para ayudarle:

     

     

    • Informarse acerca de la depresión
    • Demostrar aceptación de los sentimientos de la persona deprimida.
    • Insistir a que visite a un profesional de la salud mental.
    • Ayudarle a clarificar o tomar en cuenta los diferentes aspectos de un problema. >
    • Enfatizarle que NO debe tomar decisiones importantes.
    • Alentarlo a realizar pequeñas actividades.
    • Permita que la persona con depresión exprese sus preocupaciones y muestre simpatía con sus sentimientos, pero trate de no enfatizar temores exagerados.
    • El tratamiento será de ayuda, como también lo serán el interés, la comprensión y la paciencia de quienes están relacionados con la persona deprimida.
    • Mencione con sinceridad pero con respeto lo que usted piensa.
    • Evite usar adjetivos denigrantes o llamar la atención sobre debilidades conocidas o temas sensibles.
    • Manténgase en el presente, no desentierre ofensas del pasado.
    • Escuche con atención (repita en sus propias palabras lo que se le ha dicho)
    • Si usted sabe que está equivocado, admítalo.
    • Trate de ser claro en lo que dice durante una discusión o una simple plática.
    • No se desespere.
    • Si la persona presenta ideas suicidas, no prometa confidencialidad.

       

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    Psic. Orlando Martínez Malagón
     

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